Cuando escuchamos en la televisión, la radio o incluso en algunos streamers hablar sobre finanzas o economía, muchos son los entendidos sobre dichos temas, pero ¿sabemos cuáles son las diferencias entre estos dos conceptos? Aunque ambos traten la rama de las finanzas, tenemos que puntualizar que no es lo mismo un asesor financiero y un agente financiero.

Los agentes financieros se dedican a asesorar sobre los patrimonios y las grandes inversiones, tienen una visión mucho más global y su función se puede asemejar más a la de un consultor experto en finanzas, externo y con temas puntuales. Los agentes financieros suelen trabajar para una entidad financiera o asesorar al inversor de manera independiente. Su objetivo es buscar los productos financieros que mejor se adapten a la planificación, pero de forma más global.

Un asesor financiero en cambio, se encarga de ayudar y gestionar la economía tanto a los clientes como a las empresas, a manejar el patrimonio y las inversiones de forma más personal y más diaria dependiendo de sus ingresos, patrimonios y necesidades.

Las funciones de un asesor financiero dependen si se solicita para una empresa o para gestionar las finanzas personales:

  • Las funciones de un asesor en una empresa se centran en aumentar el activo de la caja, guiar en las decisiones de inversión y asesorar las ganancias de las empresas.
  • Las funciones de un asesor comercial de banco establecen relaciones comerciales con el cliente y buscan nuevas oportunidades para para la gestión de fondos.
  • Las funciones de un asesor personal acompañan al cliente en las decisiones de inversiones, ayudan a conseguir los objetivos financieros y ofrecerles productos financieros adaptándolo a los perfiles de riesgo.